Guatemala, 12 de febrero de 2026. Cada 14 de febrero, millones de personas en el mundo
buscan la forma perfecta de decir “te quiero”. Chocolates, joyería, tarjetas, cenas
románticas y experiencias inolvidables encabezan la lista de obsequios. Sin embargo, entre
tendencias que van y vienen, hay un regalo que sigue siendo protagonista: las flores.
El mercado que evoluciona, pero no olvida la tradición
El Día del Cariño ha cambiado. Si antes predominaba el detalle simbólico, hoy el
consumidor busca experiencias emocionales más profundas. Regalos tecnológicos como
marcos digitales, cenas temáticas, viajes, colecciones limitadas de chocolates gourmet o
colaboraciones de marca cuentan historias y apelan a la exclusividad. Incluso surgen
alternativas creativas y duraderas, como ramos de flores de LEGO, flores preservadas en
cajas acrílicas, flores de madera o de papel, que buscan extender el simbolismo más allá
de un solo día.
Pero en medio de la innovación, la tradición se mantiene firme. Chocolates, peluches,
joyería y, especialmente, flores siguen siendo los regalos que nunca fallan.
“En el caso de las flores, el consumo ha evolucionado hacia una expresión más
emocional y significativa, celebrando no solo el amor de pareja, sino también la amistad y
el afecto en todas sus formas. Las rosas rojas continúan liderando por su simbolismo
clásico, pero cada vez hay mayor interés en opciones modernas y duraderas, como
plantas ornamentales u orquídeas, cuya demanda ha crecido en algunos mercados
internacionales”, mencionó Brigitte Obrock, Coordinadora de la Comisión de Plantas
Ornamentales, Follajes y Flores de AGEXPORT.






